Este dúo francés, compuesto por Gaspard Augé y Xavier de Rosnay, es el máximo exponente de la segunda ola del French House. Son célebres por inyectar la agresividad del heavy metal y la grandiosidad de la música barroca en la electrónica de baile, utilizando bajos distorsionados y una estética visual icónica que los convirtió en referentes del sonido club más rebelde.
Su álbum debut cambió las reglas del juego al proponer una electrónica sucia y melódica al mismo tiempo. Justice ha logrado que el sintetizador se sienta tan visceral como una guitarra eléctrica, manteniendo una energía constante que los sitúa como los arquitectos de los ritmos nocturnos más potentes y vanguardistas.